jueves, 30 de octubre de 2014

VÍDEO: Chaqueta

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Algo para compartir


Con mi compadre en el vapor

Que tal, al ver los relatos de blog, y como soy recién llegado a este nuevo mundo para mi, pues quise compartirles esto que me pasó hace un par de semanas.


Sólo lo he contado a una persona de este foro y pues me gustaría que todos la conocieran. 

Pues yo tengo 32, estoy casado, y pues hasta hace poco llevaba una vida heterosexual, o demasiado heterosexual jaja ahora comprendo, porque si me preocupaba por cuantos más biscochitos me pudiera chingar. Hasta hace un par de semanas, un domingo me fui a echar un vapor, y pues todo normal, voy con frecuencia y nunca me había pasado nada por la cabeza.

Ese día fui con un amigo, recién nos habíamos ido de pedos la noche anterior y nos estábamos echando una michelada a toda madre. Y resulta que saliendo del general, vi a un wey, así bien machin, la neta siendo yo un wey que siempre se fijaba en la vieja que llevaba el wey, mas nunca en el cabron que la llevaba, resulta que ese día viendo a ese cabron, con un buen par de webos y una buena verga también, pues no se porque madres se me vino a la cabeza saber que se sentiría agarrarle los webos a ese cabron, pero pues fue un lapsus solamente, nos llevamos las cervezas mi amigo y yo y le dije que nos fuéramos a un privado para chingarnos las cervezas mas tranquilos. 

Resulta que ahi, platicando de todo, empezamos a hablar de cosas cachondonas y de las ultimas viejas que nos habíamos chingado, y bueno, el pedo es que se me empezó a parar y me dice mi cuate,

- ora que compadre - me dijo, - tanto te acordaste cabron, que mírate wey como te pusiste ja - , y le digo, - pues si wey ya se me antojo - ,

y yo en tono de broma le dije: - y pues aparte de que te estoy viendo tus pinches nalgotas cabrón, ve nada más nunca les había puesto atención cabrón, pero si estas bien pinche buenote jajaja. - 

Y me dice:

- no chingues cabrón, ahora que me andas viendo wey, jaja,-

y le digo, no es cierto wey puro cotorreo, y todavía en son de broma,

- pero mira cabrón tantas veces que hemos venido al vapor juntos y ve como se te ve la verga ahora cabrón, se te ve mas gruesa wey, o también se te esta parando cabrón - 

y valiéndome madres le di un agarrón de webos, y me dice - ahora que compadrito, ya no chingues que estamos haciendo mucha putería no crees,-

y le digo, - jajaja si vdd cabron, pero yo solo estoy jugando, y veo que tu si ya te lo estas tomando en serio vdd cabrón, ve nomas, como ya se te paro la verga cabrón, y mírate cabrón, que buena verga tienes wey - 

y me dice, - pues tu no te quedas atrás ve como se te ve, si no fuera porque eres mi compita te faltaba al respeto jajaja -

y se empieza a cagar de la risa, y que lo agarro del cuello y le digo, - cállate cabrón, porque yo si te cojo cabrón he - todo en son de broma, el chiste es que en ese agarrón le sobe la verga por un lado de la nalga y me dice, 

- no wey ya hay que calmarnos cabrón, porque sino como nos vamos a bajar la calentura cabrón.- Y le digo, - pues yo mientras me la voy a jalar aquí cabrón, si no tienes inconveniente. - Y me dice, - pues va porque si la neta cuando la tengo parada sólo una jalada o una mamada me la baja.- 

- Jaja pendejo, pues vete echándole mano cabrón, - Le dije. - porque mamada solo que tu me la des a mi primero jajaja,- yo todo se lo decía en son de broma, aunque inconscientemente me calentaba la situación. 

Y me dice: - jaja no eres nada pendejo vdd, quieres que yo te la mame vdd wey y si te la mamo, tu no me la vas a querer mamar después -

y le digo: 

-no mames wey si tu me la mamas pues te la tengo que mamar también wey jaja-

- Seguro cabrón?, no te vas a rajar? - 

y le digo - no wey una y una ja- pensé que estaba jugando ese cabrón también, pero en eso veo que me agarra la verga y me dice, - va wey pero de todo esto chitón - , 

y le digo, - pues esto es cosa de nosotros wey nadie mas tiene por que enterarse cabrón, ni modo que ande diciendo que me mamaste la verga cabrón, que van a pensar de mi mis viejas si se enterar. - 

Y me dice, - pendejo, pero tu también me la tienes que mamar sino ahí te dejo tu chingadera - dejando mi verga de tajo.

Y le digo, - no wey, sigue en lo que estabas, a webo que ahorita vamos con todo. -

Y me dice, - pero cómo wey porque la neta nunca he mamado, solo he visto como me la maman. -

Y le digo, - pues así wey como si estuvieras chupando mi verga jaja - 
yo todavía haciendole bromas.
y me dice:
- ya pendejo, que no se.-

- Pues tu métetela en la boca wey, ahorita aprendemos. -

Y madres que me la empieza a mamar, no mames sentía super chingón, la neta si nos calentamos y le decía - mas despacio wey porque me muerdes cabrón, con la lengua wey - 

y ya pendejeando fue teniendo mas cuidado y me dio una super mamadota, después ya me chupaba los webos y putamadre que delicia. Yo ya estaba a punto, en la mamada de webos me rosaba parte del chiquito y no mames nunca pensé que eso te diera tanto placer. Que neta yo le arrime la cabeza para que me chupara más y en una de esas que me da un pinche chupeton ahí que vi hasta las estrellas. 

Le dije - hijo de puta se siente poca madre esto - me siguió mamando la verga, los webos y terminaba ahí en mi ano.

Pero que señor mamadón, que en eso se acordó que le tocaba a el y me dice - ya wey, ahora te toca a ti. 

Y en chinga me le fui ya estaba bien pinche caliente wey, le dije a ver vamos a ver como se hace esto wey, pues va que me meto la verga en la boca y que empiezo a mamar, la neta al principio me sentí raro wey, pero ya poco a poco te vas a acostumbrando. Cuando has mamado panochitas pues ya estas acostumbrado al sabor wey esto sabe diferente y pues como estábamos limpios pues la neta no sentí ningún tipo de asco, así es que me le fui con todo. Le chupe los webotes al hijo de la chingada y puta estaba hasta el mil de caliente, y le empece a jugar el ano, a mi la neta nunca se me va el hoyito en mis hembritas, se de el placer que es capaz de dar esa zona, y pues le empece a jugar, le empece a dilatar el ano, con un dedo primero, y luego vi como empezó a caer, con la mamada de verga que le estaba dando, ni se enteraba que le estaba metiendo uno y dos dedos, el chiste es que después de un rato ya me pedía que no parara. 

Y que le digo, 

- compita, lo que le voy a hacer no se hace, pero si no lo hago estoy seguro que me vas a decir que porque madres te deje así, así que aguante vara, o dime si quieres así te dejo-

y me dice, - no mames pinche compadre, nunca me imagine que iba a sentir esto que estoy sintiendo, no se si sea porque estamos calientes, pero la neta ahorita no salimos de aquí sin terminar con todo esto que empezamos, así es que haga lo que tenga que hacer pero no me va a dejar así.-

Y pues ya con permiso, saque un condón de los que siempre cargo en la mochila y que me le dejo ir, poco a poco, se lo fui metiendo y ya se andaba arrepintiendo, y que le digo, - tranquilo, que para eso somos machitos no, ni modo que le saquemos. Además yo se como hacerlo, no es la primera vez que lo hago -

y me dice, - cómo? ya te haz chingado a otros cabrones - y le digo - no, para esto eres el primero, pero como dice el dicho, "agujero, aunque sea de caballero". Así es que tu tranquilo ok.? -

Y madres que se la sigo metiendo hasta que entro toda, y ahí me quede un ratito, y ya en esa posición, me sentí cabrón, le dije, - compita que culo mas rico tiene, no se imagina lo que siento ahorita que me aprieta, la neta este regalito que me acaba de entregar se lo voy a agradecer toda la vida, será nuestro secreto y cuando guste y mande. -

Le empece a dar despacio y ya después se convirtió en un festín, me jalo del cuello y me planto un pinche besote que me sorprendió, pero sinceramente, para esas alturas ya un pinche beso era nada, así es que me le fui con todo, nos besamos como cualquier persona cuando coge, y la neta me sentí como nunca, jamas me imagine que coger con otro cabrín, machín sobre todo, me dejaría tan buena experiencia, sobre todo porque entre nosotros siempre ha habido un chingo de confianza y esto iba a quedar entre nosotros. 

Después de no se cuanto tiempo, y sobre todo por los esfuerzos por no hacer tanto ruido, se nos paso de volada, hasta que sentí que me iba a venir, y le avise que ya estaba a punto, y me dijo - compa, neta deme con todo, yo también me quiero venir -, se la empezó a jalar y de dos tres metidas me salí y me quite el condón. Nos venimos los dos al mismo tiempo sobre el abdomen de el, quedamos sin aire y lo abrace, me recosté sobre el y terminamos rendidos. Nos bañamos chingón y hablamos acerca de lo chingón que había estado. Prometimos que sería secreto de hombres y que nadie se enteraría, pero igual nada pendejo, me dijo que esto no se iba a quedar así, que todavía le faltaba a el cogerme a mi. Me di cuanta que si efectivamente lo había prometido y que tarde o temprano tenia que cumplir mi palabra.

Después de eso, no hemos tenido la oportunidad de hacerlo, por x o por y salí por cuestiones de trabajo y no hemos coincidido en otra salida al vapor.

La neta me gusta tanto la experiencia que he pensado en coger de nuevo con él, pero no he querido pensar en que el me coja, quizás porque en el fondo le saco la vdd, pero bueno, quizás en una de esas me apendejo y me la deja ir.

Aunque ya con lo que estuve investigando del tema, pues ya no me apendejo tanto y para cuando me toque a mi, me llevo mi buen lubricante para que por lo menos, no me vaya a desmadrar el cabron.

Anónimo

La Central Vieja de Guadalajara

Que onda compas curiosos! Les voy a contar lo que me pasó ayer.
Soy de Tala, Jalisco pero vivo en Guadalajara, me considero hetero 100% y estoy por casarme con mi novia. Bueno, ayer tuve que ir a mi pueblo por unos papeles que necesito, así que me fui bien temprano a la conocida Central Vieja de Guadalajara a tomar el camión. Llegué un poco tarde y ya había salido por lo que tuve que esperar 1 hora y media a que saliera el siguiente. Se me ocurrió ir al sanitario en lo que pasaba el tiempo; entré y noté que había 4 batos esperando en los lavabos a que saliera alguien de los cubículos que estaban llenos, se me hizo algo raro ya que los migitorios estaban vacíos. Después de una larga espera tocó mi turno de entrar, bueno me senté a hacer mis necesidades y pasado un rato volteé a la pared de al lado y me asusté un poco porque había un hoyo. No se me ocurrió nada malo de por qué habría un hoyo ahí, hasta que me acordé de un video porno que había visto no hace mucho de los famososglory holes en los que el hombre mete el pene por éste y las morras la chupan hasta que éste acaba. Pero estabamos en un baño de hombres, así que caí en cuenta.. esa madre era para que jotos te la chuparan. Me asomé por el hoyo, por simple morbo y me encontré con la mirada de un wey, a lo que rapido aparte la vista ya que a mi no me interesaba nada de esos rollos. Seguí con lo que estaba, solo pensando en que me podría estar mirando y apresurándome a terminar lo que vine a hacer. Pero sucedió lo que menos quería... comenzó a salir una verga de aquel hoyo jaja, me dió risa la verdad porque yo no me iba a prestar a esas cosas, tenía muy marcado que soy un hombre y los hombres no hacemos esas mariconadas, o al menos eso pensaba. Me van a juzgar de que soy bien puto, que siempre quise hacerlo y que solo lo tenía reprimido, quién sabe, porque inconscientemente (o talvés no tanto) se la agarré con una mano y lo empecé a masturbar; medía unos 16 cm. y estaba flácida, era blanca y se veía muy limpia, circuncidada y con una cabeza grande rosa brillante. Poco a poco se comenzó a poner dura, hasta que llenó aquel hoyo por completo. Los cubículos son grandes, con puertas hasta el techo y con solo una abertura por debajo como de 20cm, así que no se veía nada hacía los dos lados. Tenía tiempo de sobra y nadie que nos pudiera ver así que sin pensarlo me metí su verga en la boca y comencé a chuparsela, por primera vez en mi vida; 10 minutos después o esos me parecieron, pudieron ser más.. el wey se vino en mi boca, yo no supe que hacer, pensé en tragarmelos pero al probar un poco sentí ardor en la garganta y un sabor no muy agradable, así que los eché al inodoro. Me limpié la boca y lo limpié a él, sacó su pene del orificio y creo que salió porque se escuchó una puerta. Salí yo de mi cubículo y para mi sorpresa, estaban los mismos 2 batos que estaban detrás mio en la fila, aún esperando a entrar. Obviamente venían a ese cubículo y hacer lo que ya sabemos, sino hubieran entrado a otro.
Seguí como si no hubiera pasado nada, a seguir esperando mi camión pero con un remordimiento, como arrepentimiento, una sensación extraña por lo que recién había sucedido. Lo que pasó en esos baños, talvés se vuelva a repetir.. no fue algo desagradable y recibir una mamada de alguien que no conoces me despertó aún más la curiosidad.

¿Vamos a curiosear o que pedo?

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martes, 28 de octubre de 2014

¡Consulte a su médico!

Hola a todos, primero que nada agradezco los comentarios positivos de mi relato anterior titulado “Por un amigo”, publicado el 19 de Octubre de 2014 en este gran Blog. Aquel relato, sucedido a mi persona y vivido en carne propia, fue el primero de varios relatos que tengo en mi memoria; sin embargo, debo aclarar que los relatos posteriores que pudiera llegar a describir en este espacio, serán expresados como vivencia personal sin necesidad de serlo, ya que su servidor ha vivido solo la experiencia mencionada en el texto publicado el 19 de Octubre. Las historias posteriores son de compañeros de trabajo, amigos, incluso familiares quienes – Entre las típicas borracheras – terminan confesando sin control situaciones embarazosas. Para seguridad de las mismas personas, me veré en la necesidad de cambiar tanto nombres como sitios en específico. Igualmente les reitero mis datos nuevamente al final del presente texto por si desean contactarme. Reciban de mi parte un afectuoso saludo.

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Mi nombre es Rodrigo, tengo 21 años de edad y me encuentro cursando el cuarto semestre de la carrera de Psicología en una prestigiada Universidad Autónoma del Estado donde vivo. Mi vida es extraña, a pesar de vivir plenamente y con las típicas prisas estudiantiles, me he visto últimamente un poco más agobiado de lo normal. Mi novia Sara piensa lo mismo, estos últimos meses he tenido más estrés de lo habitual y no es para menos, la escuela me absorbe demasiado… tanto que no tengo tiempo ni ganas de incluso tener intimidad con ella, siempre termino mi día agotado. Para mi suerte no requiero de un trabajo, ya que fui seleccionado para una buena beca y mis padres aún me ayudan económicamente – Yo sé que no es prudente pero ¿Quién podría resistirse a una ayuda como esas? – Mi historia comienza el pasado 1° de Octubre, sin embargo sé claramente que pudiera empezar de más atrás. Yo vivo en un Fraccionamiento, no es de lujo pero tiene cierta seguridad <<Esta bardeado y cuenta con vigilancia en entradas, así como vigilantes rondando por todo el lugar las 24 horas del día>>, yo vivo en el 218 de la calle Asís. Mi rutina diaria se basa en salir desde muy temprano <<No cuento con vehículo propio, así que camino hasta la avenida principal para tomar el Bus escolar>> para ir a la escuela y me paso casi todo el día ahí o en la biblioteca, fines de semana incluso, todo sea por obtener buenas notas. Debo confesar antes que nada, que siempre tuve un temor hacia la gente que es Homosexual, me daba miedo el simple hecho de saber que pudieran llegar a molestarme… e incluso – Absurdamente pensaba – pudieran hasta violarme; entre ellos, había una razón para que todos los días saliera con ese temor de casa en las mañanas, no me considero homofóbico, pues tenía tolerancia hacia los “Gay’s”, aunque no me inspiraran confianza. Entre todo, tengo un vecino que vive justo al lado de mi casa, él es un año mayor que yo y estudia la carrera de Medicina; independientemente de que su facultad no se encuentre cerca de la mía, es el mismo autobús que tomamos, pues primero nos deja a nosotros y otros más que compartimos inmueble y posteriormente lleva a los demás alumnos a sus respectivos campus. Desde que he sido adolescente, siempre sentí una inseguridad al verlo, notaba que me veía y yo simplemente me hacía tonto, no podía ni imaginar que me llegase a insinuar nada. Como dije antes, todo comienza el 1° de Octubre de 2014, cuando al salir de mi casa <<Mismo horario que mi vecino>> llegué a la esquina de la calle dentro del fraccionamiento, cuando me sentí un poco mal, un mareo me llegó repentinamente a tal grado de tener que sujetarme prontamente del poste verde que contiene el nombre de las calles; tal situación la notó Erik, mi vecino, quien prontamente me sujetó del brazo ayudándome a sentar en la orilla de la banqueta.

– ¿Estas bien? – Me peguntó.

Debo aceptar que hacía mucho tiempo que no platicaba a fondo con él, pero fue esa la primera vez que mi cerebro detectó algo que no había visto antes, el tipo de buena gana y sin malos rollos quiso ayudarme y fue hasta entonces que me digné a mirarlo a los ojos. Era impresionante verlo, el chavo era bien parecido, al parecer iba al gimnasio, ya que podía verse una musculatura marcada en lo delgado de su playera blanca de manga corta, e igualmente unos brazos estéticamente delineados al dejarse ver por la flexión y fuerza al sujetarme. No llevaba su típica bata puesta, ya que supongo debía estar en una de sus dos mochilas negras que siempre cargaba y que en esa ocasión dejó en el suelo para auxiliarme. Su voz era grabe, pero grata, al parecer yo pudiera estar equivocado, era muy probable que él no fuera homosexual, posiblemente fue imaginación mía, ya que es lo primero que imaginamos cuando vemos a un hombre físicamente bien parecido – Parece Puto – Así que creo que por ese momento me olvidé de tal pensamiento.

– Si, gracias – terminé respondiendo al mismo tiempo que movía el cuello de mi playera tipo Polo.

– Creo que debes ir a un médico – Me dijo – Por lo que veo te pusiste pálido, debió ser una descompensación ¿Has estado estresado últimamente? De ser así, si eso lo aúnas con una mala alimentación, pudiera generarte un desgaste emocional y físico, recomiendo consultes a un médico esperando te recete unas buenas vitaminas.

Lo primero que paso por mi cabeza era algo absurdo, era probable que me haya dicho eso para caer y llevarme a su casa al saber yo que él era estudiante de medicina. Pero no caí, mis malos pensamientos volvieron a apoderarse de mi mente.

La semana continuó su curso y yo seguí sintiéndome mal, esto lo notó mi novia e igualmente mis amigos y profesores, quienes notaron el poco rendimiento que estaba dando en clase. El Trece de octubre, volví a tener ese bajón deplorable, y acudí a la enfermería de la facultad, donde la enfermera – Una atractiva estudiante de medicina – Me hizo mención de varias cosas que primero me causaron risa y después me dejaron pensando. Me cuestionó sobre mi alimentación – La cual honestamente estaba algo mal últimamente – Y al final me mencionó algo que no supe de momento como reaccionar.

– ¿Has tenido sexo últimamente?

Pensé que se me estaba lanzando, obvio no quise ceder a una malinterpretación y solo negué, después me explicó que igual por la presión que uno tiene, debe de mínimo masturbarse para relajar todo al dormir, si no se cuenta con intimidad. Así que finalmente me mandó con el médico a la facultad de medicina. En el trayecto pensaba más en lo que me había dicho la enfermera, y me traumó saber que ya tenía más de dos meses de no tener sexo con mi novia; a eso le llamé autosugestión. Por desgracia, tras ese comentario no podía dejar de pensar en ello, a tal grado de, mientras iba en el autobús escolar rumbo a la facultad de medicina, tuve varias erecciones. Siempre tuve la costumbre de colocarme encima de mi pene la mochila y no sucedía tal cosa, pero ese día, con el más mínimo rose se paraba el miembro y no tenía más opción que calmar mis ansias presionando la cabeza contra mi mochila.

Por fin llegue al lugar y fui atendido por una recepcionista, la facultad de medicina tenía su clínica propia donde los mismos estudiantes hacían su servicio social sin costo para estudiantes, así que, por lo que había escrito en la prescripción médica que la sexy enfermera me hizo anteriormente, tenía que hacerme estudios completos ese mismo día.

Tras varios turnos antes que yo, otros estudiantes que pasaban a los consultorios de aquel pasillo, por fin me tocó pasar, otra chica me atendió primero mencionándome que en cuanto entre, debía quitarme toda la ropa y ponerme la típica bata azul para el examen – Deseé tanto que fuera ella quien lo hiciera, sin importar tener una erección, estaba tan concentrado en no tenerla en ese momento que pensé desahogarme con ella y ocultarlo a mi novia – Al entrar, el consultorio era como cualquier otro, las ventanas estaban cubiertas por una persiana y había solo una camilla con el colchón café en la esquina, muy escondida; comencé a planear mi momento, observé que la puerta podía ponérsele seguro y me vi en esa situación; sudaba esperando no se me erectara el pene antes de tiempo. Me desnudé completamente quedando incluso descalzo y me apuré a tomar asiento en la escondida camilla a esperar, ya no aguantaba y mi concentración llegó a pensar en las caricaturas para niños de la tele con tal de no tener una erección. De pronto escuché la puerta y sonreí – Tranquilo, espera un poco y te lanzas si se deja – Y sonreí esperando dar una buena primera impresión, pero mi sonrisa se transformó en intriga al ver a Erik sujetando una tabla con varas hojas, de momento se me acercó sin reconocerme al solo verme de reojo, preguntándome sobre los síntomas que tenía y verificarlo con el marcado en la prescripción.

 ¡Hola! – Saludé sin saber qué hacer.

Fue entonces que se sorprendió igualmente y me sonrió, no supe que hacer en ese momento, así que volví a sonreír.

– Bueno creo que tuve razón ese día, lo que haré será hacerte una revisión completa para verificar tu físico y posteriormente serán estudios de sangre y otros más.

Acepto que se veía muy profesional, incluso más que aquella vez que me ayudó a sentarme en la esquina de mi casa, hasta ese momento no vi otra intensión en su mirada.

Me pidió me sentara derecho y con su estetoscopio comenzó a tocarme el pecho; para desgracia, las batas eran de una calidad un poco barata y comenzaban a picarme el cuerpo, no podía quedarme quieto. Él lo notó.

– Recomiendo no te muevas para poder revisarte bien.

– Me pica esta bata – Respondí.

– Bueno, si quieres puedes quitártela, no hay problema – Mencionó con seriedad.

Fue extraño a tal grado que me dio miedo, no por su respuesta, sino por lo que pasó por mi cabeza <<Pero si el tipo se ve gay, y al decirme que podía quitarme la bata no vi morbo en sus palabras ¿A caso yo esperaba ese morbo?>> desconcertado por mi mal pensamiento hacia mí mismo, decidí quitármela haciéndola bola y colocándola encima de mi dormido pene. Él ni se inmutó. Continuó colocándome el frio estetoscopio primero en el pecho y después en la espalda, de ahí en adelante todo fue tan normal que por un momento olvidé que era mi vecino, pero algo sucedió que ene se momento no pude comprender.

Me pidió me recostara y revisaría más detalladamente, así que me acosté completamente, mis brazos se quedaron a los costados, él estaba a mi lado izquierdo y comenzó a tocarme debajo de la quijada, por un momento mis pensamientos reflejaron que él me acercaría su pene a mi hombro para seducirme, pero eso no sucedió, sin embargo, cuando menos me di cuenta, era mi hombro el que intentaba moverse hacia él.

– Trata de no moverte – Me dijo serio – A menos que el colchón también te pique – Vaciló esta vez.

No podía creerlo, mi mente me estaba jugando una broma, pues volvió a suceder cuando él me revisó el vientre bajo, mi mano intentó dirigirse a su pene, alzando yo el dedo índice; no entendí lo que me pasaba, sin duda alguna mi pensamiento era Gay. Terminada la primera parte de la revisión, Erik se colocó delante mío y yo volví a sentarme en la orilla del colchón como al inicio, esta vez estuve desnudo y la bata quedó en el suelo, él hacía anotaciones y mi corazón latió fuertemente, mi respiración se agitó un poco, tragué saliva <<Creo que él lo notó>>.

– Erik ¿Puedo preguntarte algo? – Ya no podía soportarlo, mi pene comenzó a endurecerse poco a poco y no tenía con qué cubrirlo, mi peor temor estaba jugándome una broma, estar frente al vecino del que siempre hui me estaba excitando demasiado.

 ¿Qué paso? – Y dejo de lado el la tabla, junto a un banco alto. Miró tranquilamente mi pene que estaba por llegar a tope.

– No sé qué está pasándome, en verdad lo siento, yo…

– ¿Qué? ¿Esto? – Tocó la cabeza de mi pene – Se llama erección – Y volvió a vacilar mientras su dedo índice hacía un movimiento circular en mi glande. Salió lubricante de forma instantánea.

– No sé por qué pasó, yo…

– Porque acabas de tener un pensamiento sexual o simplemente quieres tener sexo, es natural.

Y entonces sujetó mi pene con su mano derecha y comenzó a masturbarme, yo no supe que hacer, así que opté por hacer lo primero que paso por mi cabeza. Desabroché su bata aprisa.

Sin un botón que la sujetase, Erik se quitó la bata tirándola al piso, seguido de quitarse su playera blanca, me excitó más ver su marcado torso y el abdomen bien marcado, su cintura era delgada y parecía haber trabajado duro en el gimnasio para conseguirlo <<Yo soy muy delgado en comparación suya>>. De pronto desabrochó su pantalón y quitó sus cinturón, dejó caer la prenda y su bóxer blanco pegado al cuerpo no podía ocultar su circuncidado pene erecto que se iba hacia su costado izquierdo; hábilmente arrojo con los pies el pantalón a un lado y tomó mi mano derecha con su mano izquierda y la dirigió hasta tocar su pene por encima de su ropa interior <<Él Seguía sujetándome el pene con la mano derecha>>, llevé la mirada a lo que estaba haciendo y vi cómo e bóxer se manchaba lentamente, él igualmente comenzó a lubricar.

A continuación me empujó suavemente hacia atrás, yo caí recargando mis codos en el colchón mientras lo vi desaparecer al momento que solo bajó se tronco para quitarse su bóxer, al incorporarse nuevamente vi su enorme pene circuncidado perfectamente erecto y apuntando en diagonal hacia arriba <<Comparado con el mío de dieciséis centímetros, el suyo bien podría medir diecinueve>>, era perfecto, de un grosor equivalente al mío y con un brillo en su glande que reproché no estar igualmente circuncidado. Él subió como gato en celo a la cama y con movimientos de su pelvis rosaba constantemente su pene con el mío, coloco sus marcados brazos entre mi pectoral y bíceps extendidos y acercó su cabeza poco a poco sacando lentamente su lengua con la cual lamió mis cerrados labios. No aguanté más, abrí mi boca y mi lengua igualmente se asomó tocando la suya, mis ojos se entrecerraron anunciando así que estaba entrando en un éxtasis de placer, me olvidé de mis pensamientos y de lo que creía, en ese momento me dejé llevar.

De pronto bajó su cabeza y recorrió su boca besando mi barbilla y posteriormente mi cuello, viajó con su cálida lengua hasta mi pectoral derecho y aparcó mordiendo mi rígido pezón, lo jaloneó constantemente ensalivándolo con lentitud, su espesa baba escurría por mi costado y sus brazos esta vez se movieron un poco más, mi espalda todavía estaba a unos centímetros del colchón y mis codos como escuadras seguían recargados, así que pasó su brazo izquierdo por mi espalda y su mano derecha bajó a mis nalgas, su lengua bajó también, esta vez penetró la punta en mi ombligo y mi agitada respiración lanzó un gemido automático. Él tenía el control de todo. Pocos segundos tardó para bajarse de la camilla y se subió colocando su marcado y esponjoso trasero, era lampiño y su rojizo ano palpitaba como si me dijera a gritos ¡Hazlo ya!, y mientras sus manos tomaban mi erecto pene llevando su boca hasta él, yo tomé impulso y sujeté sus nalgas con mis manos, me dejé caer completamente hacia atrás trayendo su culo conmigo; mi lengua entró en su ano, tenía un aroma dulce como aceite de bebé y cerré los ojos.

Volvió a transcurrir el tiempo y ahora su pene encima de mi entraba si escalas a mi boca, él movía su pelvis constantemente y mi lengua viajaba en forma circular por su glande abriendo su “meato” con la punta de mi lengua, no sabía que era mejor, si sentir su erecto y húmedo pene en mi boca o su garganta en la punta del mío, lubricábamos a chorros.

Fue entonces que se incorporó nuevamente y se colocó encima de mí como al principio y la punta de su nariz casi tocó la mía; sus grandes ojos miraban seductoramente a los míos <<Aumentó su respiración>>.

– ¿Qué quieres intentar primero? ¿Activo o Pasivo? – Preguntó sin saber yo que responder, simplemente me encogí de hombros.

Sin permiso de nada se puso en pie trayéndome con él, ambos estábamos en el lado derecho de la cama, sacó de un botiquín una tira de condones cortado dos aprisa, uno lo tomó con la otra mano y el otro lo dejó en el mueble que había a un lado; abrió el paquete con sus dientes, sacando el contenido y presionando la punta para colocarlo en su glande, lo extendió hacia atrás y carraspeó un momento escupiendo en su mano y llenando con ese baboso fluido mi ano, sentí un calor descomunal; colocó su extendida mano izquierda en mi espalda, yo no podía verlo ene se momento, hasta sentir como su duro pene se introducía lentamente por mi orificio anal, él estimulándome a la brevedad llevó su mano derecha a mi pene masturbándome lentamente con un movimiento de muñeca impecable, cuando menos creí, tenía más de las tres cuartas partes de su pene dentro de mí, pude verlo a través del reflejo de un estante con puertas de vidrio al otro lado dela habitación, tenía que gemir, mi cuerpo y garganta lo pedían con fuerza. El lugar estaba cubierto solo del lado derecho de la camilla, separando tal cancel el área de la camilla con el escritorio del consultorio, frente a este estaba una serie de archiveros que no podían verse desde mi ubicación los cuales estaban igualmente separados por otro cancel que dividía la otra mitad del lugar donde estaban varios estantes con medicamento y otros utensilios de la medicina, no podía verse mucho. La adrenalina no quedo fuera, al escucharse la puerta del consultorio, una voz muy sensual femenina entró avisando su acción, al mismo tiempo que se escuchaba el ruido de los cajones del escritorio.

– Doctor Hernández – Mencionó la mujer – Vengo por los expedientes del chico que vino temprano por los análisis de sangre.

– Si está bien – Respondió con una impresionante voz serena, esto sin dejar de meter y sacar su pene de mi ano. Yo me sentí morir al imaginar que nos descubrirían.

Los segundos se me hicieron eternos, al parecer la mujer no encontraba lo que necesitaba y se oía que caminaba buscando de un extremo al otro del escritorio y cuando vibró un poco el cancel separador del lugar, con una vibración que emanaba de la orilla izquierda cerré mis ojos para no ver a la mujer que se acercaba <<Erik no se detenía, al parecer ese instante obtuvo una fuerza mayor que ahora me penetraba con más velocidad>>, hasta que de pronto…

 ¡Ay, perdón! – Sonó la voz de la mujer. Abrí lentamente mis ojos y no vi a nadie. – Aquí están los papeles, estaban debajo del teclado, que tonta soy. Gracias doctor Hernández. – Y sin darse cuenta de lo que ocurría tras el muro de plástico la chica salió cerrando la puerta tras ella; lancé un suspiro y relajé mis músculos, entonces Erik pegó su pectoral a mi espalda y con una sensual voz me preguntó al oído.

– Ha que ha sido emocionante ¿No? ¿Quieres intentarlo ahora tú?

Y entonces sacó su pene de mi ano y jaló la punta de su condón arrojándolo al bote de basura que había al costado de la camilla, tomó entonces el otro paquete abriéndolo de la misma forma que el anterior, sacando el contenido y poniéndolo en su boca con la punta hacia dentro, se agachó tras voltearme hacia él y me coloco el condón con la boca. Al incorporarse, éste me robó un beso de pico y se sentó en la cama viéndome de frente, acostó su espalda en lo ancho de la camilla alzando sus piernas y tomó mi pene para él mismo dirigirlo hacia su ano, lo tomé de la cintura colocando antes sus piernas sobre mis hombros y esta vez fui yo quien lo penetró, fue una sensación extraña; ambos nos veíamos a los ojos como si nada existiera, tomo mi mano derecha y la llevó a su pene, comencé a masturbarlo con fuerza, mientras mi mano izquierda la dirigía a sus duros y sudados pezones, llevándolo primeramente a su boca chupando mis dedos y llevándolos a su pectoral. Era maravilloso, yo sudaba y gemía despacio, temía volvieran a entrar nuevamente. Una mueca se dibujó en mi rostro, Erik no perdió detalle de mis movimientos y él me hizo hacia atrás quitándome el condón con sus manos de la misma forma que él se lo quitara antes, se agachó y me comenzó a masturbar mientras me chupaba el pene.

– ¡Me voy a venir…! – Exclamé.

Y Erik chaqueteó con más fuerza, no pude contenerlo, sentí que explotaba al eyacular una gran cantidad en su boca, no lo podía creer, sentía sobre mi glande cómo su garganta tragaba el semen conforme salía de mi “meato”, yo sujeté su cabeza con ambas manos dirigiéndolo hacia mí como un perro, cerré los ojos y alce la cabeza, mi respiración no podía parar, el orgasmo llegó.

Terminé de eyacular y él lo supo, terminó de limpiar mi pene con su lengua hasta dejarlo completamente limpio, entonces se levantó y me besó mencionando en voz baja, casi a modo de susurro.

– No tienes que hacer esto mismo, pero deja que al menos eyacule en tu abdomen – Continuaba besándome metiendo su lengua en mi boca – Prometo limpiarte como lo hice con tu pito.

Me negué rotundamente, sabía que ya había engañado a mi novia, y lo que es increíble, con un hombre, mi vecino, aquel que nunca vi por querer huir de él. Así que esta vez tome el control yo y lo empujé hacia atrás con la misma suavidad que él a mí al inicio de todo, entonces me agaché y lo masturbé primero, alcé mi cabeza para verlo, él me miraba de una forma tierna mientras acariciaba mi cabeza y entonces abrió sus piernas y estas comenzaron a contraerse, el momento venía. Metí su enorme pene a mi boca, no lo dejé llegar hasta mi garganta, yo decidía que su glande estaría en mi paladar y mis labios atraparían toda la cabeza, entonces ese momento llegó, un cálido líquido chocó contra mi paladar que inmediatamente descendió a mi lengua, su semen se movió como si un enjuague bucal cálido se extendiera por todos lados, su sabor era ácido, no puedo describirlo como en verdad fue, era una combinación de salado con dulce, acido después y de pronto una frescura rodeó las paredes internas de mis mejillas, al final lo tragué, limpié su pene como él lo hizo con el mío, incluso absorbí como su fuera un popote, todo terminó, entonces reaccioné y la mirada desvié. Erik sonrió tiernamente, me tomó del brazo mientras seguíamos desnudos y nuestros miembros volvían a su estado natural, húmedos y pegajosos <<Aun así su pene seguía siendo más grande que el mío>>, me levantó lentamente y tomándome del rostro me hizo que lo viera a los ojos.
– No soy homosexual, si es lo que tú piensas, pero acepto que desde hace años había tenido esta fantasía contigo, soñé contigo en mi adolescencia y desde entonces no podía dejar de pensar en ti, me masturbaba imaginándote, pero nunca quise decirte nada; siempre supe que huías de mí.

– Pero esto demuestra que somos putos entonces – Respondí queriendo desviar la mirada. Él volvió a sacudir con cuidado mi cabeza hasta volver a verlo.

– Yo le llamo ser Heteroflexible. – Respondió – Me gustan las mujeres, he tenido sexo con ellas y me ha ido bien. No he tenido sexo con hombres nunca porque esperaba fueras tu ese primero y así ha sido… – Sonrió de forma comprensiva – Y te lo agradezco porque lo he disfrutado mucho. Y tú no tienes por qué pensar así, puedes seguir estando con tu novia sin remordimientos, si no disfrutaste esto como yo, entonces si puedes reprocharte toda tu vida. – Sonreí automáticamente – Entonces si ambos lo disfrutamos ¿Por qué no seguir con nuestras vidas? Eso sí… – Se interrumpió a sí mismo – La próxima vez puedo consultarte más en privado, a pesar de que vivo con mi padre, él casi nunca está en casa y es menos riesgoso que estar aquí.

Tras esto, él volvió a besarme en la boca y con una gran confianza respondí al beso, sabía muy en el fondo que tenía razón, así que asentí para afirmar lo que había dicho; así que después nos vestimos prontamente y al hacerlo me sentí mejor; a pesar de haber pospuesto los análisis de sangre en ese momento por prescripción del mismo Erik, de cualquier forma me hice los verdaderos estudios y revisión días posteriores, el resultado fue una descompensación ocasionada por los desvelos, estrés escolar y falta de buena alimentación. Por suerte me enviaron vitaminas y otros suplementos para mi pronta recuperación.

Desde entonces a la fecha, voy cada semana a una revisión personal y “privada” a casa de Erik, quien gustosamente me espera como todo un profesional, con su uniforme médico puesto, esperando a que llegue para atender mi emergencia cotidiana. Mi novia no sabe de esto que sucede conmigo, y espero nunca se entere, la sigo amando pero debo aceptar que ese morbo y deseo de estar sexualmente con mi nuevo y mejor amigo Erik, me ha hecho darme cuenta de que no existe y ni debe existir una represión sexual personal ¿De qué sirve ocultarnos a nosotros mismos un deseo en lo más profundo? Si tarde  temprano ese deseo saldrá y pudiera perjudicarnos, lo mejor es cumplir nuestras fantasías por muy extrañas que parezcan, así como en mi caso, puedo decir que tengo una vida sexual plena con mi novia, en quien practico las técnicas que Erik me enseña cada que voy a esas “revisiones privadas” <<A mi novia le he dicho que las aprendo viendo porno>>. Y así, puedo decir que mi vida hoy tiene otro sentido, uno que se rige por mis propios sentidos y que ha marcado la diferencia entre vivir bien con uno mismo y querer hacerte un bien muy a pesar de tus instintos, y como comentario final puedo darles un consejo excepcional que en todos lados lo hemos oído, pero apenas yo lo he comprendido.

¡Consulte a su médico…! <<El mío, lo tengo al lado de casa>>

Como la vez anterior, espero juzguen ustedes este relato, el cual <<Reitero nuevamente: no es una experiencia personal, es experiencia de un buen amigo que me lo ha confesado hace un par de días en una reunión que acabo en borrachera. La fechas son exactas, los nombres y lugares han sido cambiados por protección de esta persona>>. Yo soy Marco y fue un placer haber podido compartir nuevamente un relato más. Nos veremos en el siguiente.

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puebla, puebla
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un we para intercambio de fotos o algun encuentro aqui en puebla no mayor de 30 años o lo que se de jaja
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Que onda, te comparto una foto para que la publiques, para ver si hay carnales de Puebla que quieran realizar una paja mutua. Tengo 23 y publica este correo (g3xgex@hotmail.com).
Saludos!